Construir paz desde lo
rural es uno de los retos para el país tras la firma del acuerdo de paz. En el
Cauca ya se trabaja en torno a este cometido.
En Platanillal-
Sotará, algunos de los integrantes del resguardo indígena planearon sembrar
café por primera vez. Lo hicieron en un taller de sueños y de emprendimiento
que un año después se convirtió en realidad, ver sus pequeñas parcelas con proyectos
productivos.
Adicional al apoyo técnico del servicio de
extensión, esa decisión contó con el acompañamiento del Área social del
proyecto ‘Caficultura una oportunidad por el pacto social por el Cauca’,
iniciativa ejecutada por el Comité Departamental de Cafeteros del Cauca, que desde
el año 2014 busca que los tres componentes del proyecto -Producción,
Infraestructura y Educación con pertinencia mediante la estrategia Escuela y Café
- continúen el camino para humanizar la
caficultura de una forma trasversal.
Un equipo de trabajo
interdisciplinario con el sueño común de lograr una caficultura equitativa con
enfoque diferencial que le apunte al desarrollo social y comunitario de los y las
caficultoras de nuestro departamento, se encarga de diseñar e implementar talleres para
‘El Buen vivir’ con la finalidad de reconstruir el tejido social.
La iniciativa logra
vincular a 30 municipios del departamento del Cauca, a través de un
acompañamiento permanente, utilizando estrategias grupales de fortalecimiento
de procesos organizativos y la convivencia armónica entre campesinos,
afrodescendientes e indígenas.
Además, pretende
generar en las comunidades una responsabilidad social, donde a través de
procesos formativos personales y de asociatividad se empoderen de sus propios
recursos y generen propuestas que les permitan tomar decisiones que los
beneficie a nivel personal, familiar y social.
El Comité Departamental de Cafeteros del Cauca, en el aporte de la ruta para la paz y el posconflicto en el Cauca, aúna esfuerzos con la Gobernación del Cauca y 30 Administraciones Municipales desde y para la convivencia pacífica.
Construir
paz desde lo rural es uno de los retos en el país, en este contexto, el
proyecto Caficultura, una oportunidad en el pacto social por el Cauca, le
apuesta al fortalecimiento del sector productivo con un fuerte énfasis en capital humano, bajo el
entendido de que la caficultura es una alternativa pertinente para transformar
realidades, construir sueños, crear identidad y arraigo por el campo.
En esta
tarea el área social posibilita la generación de espacios que permiten pensar,
reflexionar y construir colectivamente las posibilidades y realidades del
departamento que se prepara para el pos acuerdo, pensándose como individuos
capaces de aportar activamente, y desde sus proyectos de vida, los cuales
encuentran en la caficultura una opción productiva y rentable, que es capaz de
articular la familia, comunidad y región.
Su rol es
fortalecer a quienes hacen posible el cultivo: las familias caficultoras que
con sus proyectos de vida moldean y persisten en sus aportes individuales y
comunitarios para la construcción de una región en paz, desde un proyecto que
siembra esperanzas y sueños de transformación social.
Sumado los
procesos de formación a las comunidades en las temáticas de convivencia
pacífica y resolución pacífica de conflictos, se articulan actividades con los
gestores de paz de cada municipio. Generando una alianza que resulta
estratégica porque la reconstrucción del tejido social se construye desde una
perspectiva vinculante.
Así que se trabaja por la continuidad de las alianzas
estratégicas con la Secretaría de Gobierno, Participación y Gestión, la
Secretaría de la Mujer, la Gobernación del Cauca y las administraciones
municipales en busca del fortalecimiento de las capacidades territoriales y de
la población en la construcción activa de la paz.
El proyecto
‘Caficultura, una oportunidad en el pacto social por el Cauca’ ejecutado por el
Comité Departamental de Cafeteros del Cauca cuenta con recursos del Sistema
General de Regalías a través de la Gobernación del Cauca y 30 Administraciones Municipales.